Suelo arcilloso, todo lo que debes saber de este tipo de terreno

Los suelos son la parte más superficial de la corteza terrestre, en él se sustentan las plantas y todas las edificaciones que existen. Es importante conocer sus características y composición, ya que existen varios tipos de suelo, entre ellos el Suelo arcilloso.

Suelo arcilloso

¿Que es el suelo?

El suelo es la porción más superficial del planeta, en ella se edifican todas las estructuras construidas por los seres humanos, es donde se siembran las plantas de cultivo y los grandes árboles que oxigenan nuestro planeta.

Básicamente, los suelos están constituidos por residuos de rocas que provienen de la erosión y de los residuos que dejan las actividades que realiza el hombre en dicho lugar.

En el suelo se llevan a cabo procesos químicos y físicos, ya que está compuesto por elementos de tipo sólido, líquido y gaseoso, que le dan propiedades que sirven para determinar su clasificación.

Además cuenta con ecosistemas subterráneos con organismos animales y microorganismos, los cuales influyen en la calidad del mismo y en lo fértil que este sea. Encuentra más información en Calendario de siembras

Suelo arcilloso

Tipos de suelo

Existen varios tipos de suelo, cada uno de ellos posee características propias que son el resultado de diferentes procesos de formación, muchas veces varían en cuanto a la cantidad de sedimentación que contengan, la acción del viento y los residuos orgánicos.

Los tipos de suelos pueden variar tanto vertical como lateralmente; por ejemplo verticalmente existen niveles con diferentes características que están paralelos a la superficie, los cuales según su profundidad son clasificados como A, B y C.

Clasificación

Según su composición, características físicas y elementos pueden clasificarse en:

  • Orgánicos (histosoles): contienen restos vegetales, otros elementos orgánicos y exceso de agua.
  • Resultantes de actividades humanas (Antrosoles y tecnosoles): contienen residuos y desechos de construcción.
  • Condicionados por el clima (Criosoles): son suelos congelados.
  • De baja evolución (Andosoles, Arenosoles y vertisoles): tienen elementos como arena, arcilla y otros materiales.
  • De moderada evolución (Umbrisoles y Cambisoles): contienen materia orgánica y ácidos.
  • Condicionados por la topografía (Leptisoles, regosoles, fluvisoles, gleysoles, stagnosoles y planosoles): tienen presencia de agua y contenidos minerales que fluyen en ella.
  • Suelos ricos en arcilla (Albeluvisoles, alisoles, acrisoles)

Suelo arcilloso

Suelos arcillosos

Los suelos arcillosos son aquellos cuya composición le da la textura característica que proviene de la arcilla, las cuales son partículas de roca sedimentaria que suelen ser menores a un diámetro de 0,002.

Cuando la cantidad de arcilla es predominante en un suelo, se consideran pesados por su alta densidad ya que al contener tantas partículas, aunque son pequeñísimas, le aportan dureza. Un aspecto importante de las características del suelo es saber si es un terreno fértil, encuentra más información en Ecosistema Desértico

Cuando se trata de suelo arcilloso, la presencia de este elemento retiene las sales minerales al formar compuestos agregados con el humus (sustancia proveniente de la descomposición de los desechos orgánicos), además que contribuyen a la retención de la humedad.

Algunos de los suelos arcillosos que presentan demasiada densidad debido a la cantidad de arcilla, representan un problema para ser cultivados, ya que su infiltración es sumamente deficiente; al ser tan densos el agua no los irriga adecuadamente.

Suelo arcilloso

Los suelos arcillosos se encuentran por todo el planeta, distribuidos de manera equitativa, los más abundantes son los del tipo vertisoles, los cuales tienen como aspecto resaltante que la arcilla es expansible.

En cuanto a los cultivos que se cosechan de este tipo de suelo, se destaca el arroz, el cual se da perfectamente en los suelos arcillosos, así como también son muy frecuentes las siembras de piña y los sembradíos de caucho, los cuales dan una buena producción.

Características

La arcilla es un material natural, constituido básicamente por minerales que se agrupan formando pequeños granos. Según su naturaleza, se clasifican en diversos tipos y sus propiedades son de utilidad importante para el ser humano.

La arcilla tiene un alto nivel de intercambio en su superficie activa; según la edafología, la cual es una rama de la ciencia que estudia la naturaleza de los suelos y su interacción con el entorno cercano, el tamaño muy pequeño de sus gránulos influye en esta propiedad, así como también la carga eléctrica negativa y su conductividad.

El suelo arcilloso tiene baja permeabilidad, aspecto que viene dado por la presencia de la arcilla como uno de sus componentes, esto contribuye a la capacidad de retener agua y al almacenamiento de los nutrientes, lo cual posibilita la fertilidad del suelo.

No obstante, estos elementos deben conservar un equilibrio, ya que la misma situación puede lograr la disminución de la aireación en el suelo y también que tengan predisposición a la erosión.

Las propiedades físico químicas del suelo arcilloso dependen de sus componentes, en este aspecto es muy importante el tipo de arcilla que esté presente en el suelo.

Si un suelo tiene una composición mayormente de alofana (tipo de arcilla mineral) tendrá una capacidad mayor de intercambio de elementos, lo cual aumenta su porosidad, la humedad contenida y su estructura.

Por otro lado, si el suelo está formado principalmente por caolinita el cual es otro de los tipos de arcilla, tiene una baja capacidad de intercambio y de retención de elementos nutritivos.

Textura

El aspecto primordial para que un suelo sea categorizado como de tipo arcilloso es la textura. La cual está definida por la proporción de arena, limo y por supuesto arcilla, en la composición del sustrato.


Si en la composición general del suelo tiene entre un 25% y un 45% de partículas de arcilla, se le considera de tipo arcillo – arenoso, también llamado de arcilla gruesa o arcillo – limoso.

Si por el contrario la cantidad de arcilla en el suelo es mayor de 45% de la composición total, podemos clasificarlo como suelo de arcilla fina.

Porosidad y aireación

La porosidad del suelo viene dada por el porcentaje de contenido de arcilla, el cual por supuesto determina la textura y también la estructura del sustrato en cuestión.

Existe un detalle importante, el cual consiste en que por el diámetro de las partículas de arcilla, estas dejan pequeños poros en el suelo, los cuales a veces no son lo suficientemente grandes como para que el agua y el aire circulen de manera fluida por el suelo.

Cuando esto sucede, se genera un fenómeno llamado saturación de suelos, lo cual puede traer como consecuencia que se quede estancada el agua en la superficie, y no llegue a penetrar el suelo, al no ocurrir la infiltración.

Esto acarrea un problema mayor, pues si los poros del suelo están sobresaturados de agua, comenzará a empobrecerse por la falta de oxígeno, lo cual da como resultado condiciones en que la mayoría de las plantas no sobrevive.

La interacción entre la arcilla y la presencia del humus es positiva, al unirse forman un compuesto complejo llamado arcilloso húmico, que contribuye con la porosidad del suelo al aumentar el tamaño de los poros en el mismo, lo cual mejora la calidad de la permeabilidad y la circulación del aire.

Capacidad de intercambio

La cualidad del suelo para contener y liberar cargas positivas y negativas se llama intercambio catiónico, lo cual se ve afectado por la presencia de arcilla y materia orgánica en el suelo, originando que pierda capacidades fértiles.

La medida de alcalinidad o de acidez también influye en la capacidad de intercambio que se mencionó anteriormente, lo cual está determinado por el tipo de arcilla que tenga el suelo.

En el suelo existen microorganismos que intervienen en el proceso de separación y adhesión de las partículas que conforman la arcilla; específicamente en la superficie del suelo se producen intercambios de iones, que originan la liberación y la captación de los microorganismos. Asimismo ocurren procesos de intercambio de iones que son captados o liberados por los microorganismos.

Permeabilidad

Los suelos arcillosos son propensos a retener la humedad como depósitos naturales o artificiales de agua; de hecho algunas de las reservas de agua se establecen sobre un suelo arcilloso con la profundidad suficiente como para llamarse reserva acuífera.

Composición

Generalmente las arcillas pertenecen al grupo de los filosolicatos (los cuales son los silicatos de forma escamosa), aunque existen otros tipos según el número de láminas que tengan en su estructura. Otros grupos que se encuentran medianamente abundantes en el planeta son el tipo que pertenece a los óxidos de cuarzo.

Los suelos arcillosos retienen muchos minerales gracias a la naturaleza de sus partículas. También tienen un alto nivel de absorción de hierro y algunas veces de aluminio.

Otra consecuencia derivada de la presencia de arcilla en el suelo, es la retención de humedad, lo cual impulsa a que se realicen los procesos de oxidación que dejan como sustancia derivada el óxido de hierro, el cual al estar presente en el suelo le da una coloración en tonos rojizos.

Estructura 

Las arcillas si se combinan con la materia orgánica, pueden contribuir a la estabilidad en la estructura del suelo. En el caso de que el sustrato tenga en su composición la arcilla como único elemento, su estructura sería pésima ya que no permitiría la infiltración del agua; cuando esto sucede el suelo se compacta y se endurece.

Existe una clase de arcilla llamada “expandible” la cual tiene la capacidad de alterar su estructura según sea la humedad presente en el suelo. Cuando un suelo está en un clima lluvioso, este tipo de arcilla se expande y el suelo se inunda; cambia drásticamente su textura y se muestra muy blando y pegajoso. Por otro lado, el suelo arcilloso en la época seca,  tiende a contraerse y el suelo se exhibe reseco, duro y agrietado.

Localización

La arcilla se localiza generalmente en los niveles B o C que se establecen en el perfil de suelo, esto se debe a que por su pequeño tamaño son removidas con facilidad de la superficie del suelo. También suelen asentarse lejos de las riberas de las zonas bajas.

La distribución a nivel global del suelo arcilloso es variable, existen en todas las latitudes del mundo, lo cual representa un importante potencial de áreas de cultivo.

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