Desequilibrio ecológico, qué es y todas sus consecuencias

El desequilibrio ecológico es la alteración de las condiciones del ambiente que pone en riesgo la vida del planeta. En este artículo se analizan sus causas y consecuencias. Te sugerimos leerlo para que estés consciente del daño que ocasiona a la naturaleza.

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Desequilibrio ecológico

Las especies se interrelacionan unas con otras en los ecosistemas. Lo que significa, que para su subsistencia es preciso que exista una relación equilibrada entre los diferentes factores bióticos y abióticos presentes en un ambiente determinado.

En tal sentido, el equilibrio ecológico es la armonía que existe entre cada uno de los  elementos del ecosistema. Este equilibrio favorece el desarrollo adecuado de cada una de las especies en los diferentes hábitats o ambientes. Sin embargo, muchas veces el ambiente se ve afectado por: la perturbación externa al medio que puede ser producto de la acción del hombre o consecuencia natural.

Tal situación es lo que se conoce como desequilibrio ecológico o alteración de los ecosistemas del planeta, pero ¿por qué sucede tal desajuste?, principalmente por  las acciones indiscriminadas del hombre sobre el ambiente, perturbándolo de tal forma que supera las posibilidades de recuperarse. En el siguiente video se define el desequilibrio ecológico.

En este contexto, podríamos definir el equilibrio ecológico como el detrimento y desgastes de los ecosistemas ambientales. Tal desajuste impide las relaciones de intercambio e interdependencia necesarias para mantener los adecuados intercambios entre los factores bióticos y abióticos que forman los diferentes hábitats del planeta.

Imposibilidad de adaptación

Cuando se produce el desequilibrio ecológico, los elementos del ambiente afectado se adaptan a los cambios de los agentes externos e internos que le han alterado. Así que establecen nuevamente las estructuras para las relaciones de intercambios como una forma para lograr el mantenimiento del ecosistema.

Tal situación puede apreciarse en la capacidad de adaptación de las especies ante los desajustes ambientales, donde logran superarse. Ejemplo de este proceso de adaptación de las especies en los ecosistemas, se visualiza en la  relación depredador-presa, donde la población se reproduce de manera adecuada y por ende, el equilibrio ecológico se mantiene.

Sin embargo, muchas veces la capacidad de la especie para reproducirse se ve limitada, conduciendo incluso a su extinción. En tal sentido, se afecta al equilibrio natural del hábitat. Entre otras razones porque no existe el balance idóneo entre depredador-presa. Un ejemplo de ello se evidencia en el enlace ¿por qué el lobo gris está en peligro de extinción?.

Vale señalar que el desequilibrio ecológico se traduce en problemas ambientales insuperables. Entre ellos se pueden mencionar: el deterioro de la capa vegetal, la contaminación de las aguas, suelo, atmósfera, entre otros factores que inciden directamente en la calidad de vida de los individuos en el planeta. Ante esta realidad, se deben promover acciones que conduzcan a ponerle fin a este deterioro de la naturaleza.

Por otra parte, el deterioro ambiental trae consigo la destrucción de ecosistemas terrestres, generando con ello la extinción y muerte de diferentes especies. Ejemplo de esta situación, lo constituye el cambio climático que ha provocado y modificado la temperatura global. Al respecto, te invitamos a leer enlace sobre el derretimiento de los polos los cuales son un efecto directo del aumento de la temperatura del planeta.

Causas

La causa principal del desequilibrio ecológico del planeta está directamente relacionada con las acciones del hombre sobre la naturaleza. Los seres humanos hemos abusado y deteriorado el ambiente de tal forma, que muchos ecosistemas y hábitats no han logrado equilibrarse. De ahí, que en las causas potenciales de este problema ambiental se destacan:

Sobreexplotación de recursos

La explotación en exceso de los recursos naturales realizada por los seres humanos, genera graves consecuencias ambientales. Hasta el punto de poner en riesgo la existencia de los seres vivos, incluso las del mismo hombre.

El hombre en el constante afán de someter la naturaleza, sobreexplota sus recursos, generando con ello el deterioro y daño creciente y desmedido del ambiente. Es decir, ocasiona desequilibrio ecológico.

Los seres humanos utilizan los recursos renovables y no renovables que el ambiente proporciona, pero no de manera equilibrada, sino de forma indiscriminada, lo que afecta la supervivencia de los ecosistemas y con ello, la vida del planeta.

Contaminación con materia orgánica

El deterioro del ambiente ocasionado por las acciones humanas afectan a los diferentes espacios, hábitats y ecosistemas, como por ejemplo: el aporte exagerado de materia orgánica a las corrientes de agua disminuyen la calidad del recurso hídrico.

A esto se agrega, que la mayoría de la materia orgánica que contamina el agua proviene de desperdicios alimenticios, aguas negras de los hogares y empresas las cuales llevan consigo diversos organismos que descomponen y alteran la calidad de este recurso hídrico.

Tal como se señaló, este problema ambiental altera el ecosistema acuático e incluso los suelos, ya que estos se descomponen ocasionando un desequilibrio ecológico difícil de recuperar para el mantenimiento de la capa vegetal y por ende la vida animal en su superficie.

Lo planteado pone de manifiesto que las diversas actividades humanas, entre ellas: explotación de los recursos minerales, actividades agrícolas, labores industriales, entre otras donde se utilizan productos inorgánicos que al llegar a las fuentes de agua, afectan su composición.

Por otra parte, cuando la contaminación inorgánica alcanza grandes magnitudes, afecta la calidad de las aguas, y además altera la biodiversidad de las especies que habitan en estos ecosistemas, generando la muerte de muchos organismos y a su vez, afecta la seguridad alimentaria de otros seres vivos, incluyendo al hombre.

Gestión del territorio

La distribución territorial en las ciudades de muchos países se hallan en total desequilibrio ecológico, debido que hay las mismas se caracterizan por poseer una sobrepoblación. Tal situación trae como consecuencia que sus habitantes tengan problemas con respecto a la vivienda, comunicación, salud y otros servicios requeridos para el adecuado comportamiento del ambiente o entorno donde se desenvuelve el hombre.

Consecuencias

El desequilibrio ecológico afecta a todos y cada uno de los componentes del ecosistema. En tal sentido, las consecuencias de este problema se destacan a continuación:

Desregulación de poblaciones

La ausencia de la regularización de los diferentes aspectos a los cuales deben estar sometidas las actividades humanas, genera múltiples problemas sociales que se evidencian en el abuso a los recursos por parte de quien debería ser su principal protector, es decir, el hombre.

Calentamiento global

Una de las consecuencias del desequilibrio ecológico es el calentamiento global. Este efecto en el ambiente se traduce en diferentes alteraciones, entre ellas el derretimiento de los polos.

Tales consecuencias de este desajuste, como por ejemplo el calentamiento global acelera y aumenta la temperatura en diferentes ambientes y ecosistemas en el mundo, vale decir, del planeta.

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Efectos negativos en la salud

Los efectos originados por elementos contaminantes orgánicos e inorgánicos causan daño al ambiente ocasionando alteraciones en la biodiversidad de los seres vivos, incluyendo al hombre, quienes pueden verse afectados en su salud.

En este sentido, el desequilibrio ecológico provoca efectos negativos en la salud de los seres humanos que les puede ocasionar incluso su muerte.

Agotamiento de recursos naturales

La sobreexplotación de los recursos renovables y no renovables genera consigo el agotamiento de los recursos. En este caso, su manejo indiscriminado conduce a la disminución de las especies, minerales, recursos hídricos, entres otros que traen como consecuencia el desequilibrio ecológico.

En tal sentido, la explotación de los recursos naturales de forma desmedida e indiscriminada limita las posibilidades de éstos para recuperarse y adaptarse nuevamente al ecosistema, lo que tristemente induce a su reducción y/o desaparición de muchas especies.

Reducción de la biodiversidad

La acciones del hombre en contra de la naturaleza como la tala, quema, contaminación del aire, agua y suelo, conducen y alteran la biodiversidad. Lo que significa el desgaste de los ecosistemas en su totalidad, por ende se modifica de manera drástica el entorno.

En este caso, la reducción de la biodiversidad es un efecto directo del desequilibrio ecológico, donde muchas especies de la flora y la fauna terrestre se ven afectadas a tal punto, que en la actualidad un número significativo de animales y vegetales se hallan en peligro de extinción e incluso otros ya han desaparecido.

Desastres naturales

Los desastres naturales como: huracanes, inundaciones, terremotos, entre otros son también consecuencias del desequilibrio ecológico, los cuales alteran de manera drástica al ambiente.

Tal desajuste natural es causa directa de grandes pérdidas humanas y de otras especies que habitan en los sitios o lugares donde acontecen.

¿Cómo evitar el desequilibrio ecológico?

Los Estados en particular y los seres humanos en general, debemos adoptar acciones que conduzcan a preservar el ambiente del cual formamos parte.

Las medidas de prevención y conservación que se adopten no pueden ser individuales, porque las mismas deben formar parte de una acción conjunta orientadas a la disminución y recuperación del equilibrio ecológico, como una medida para elevar la calidad de vida en el planeta.

En otra palabras, para evitar el desequilibrio ecológico, lo primero que tienes que hacer es respetar al ambiente del cual formas parte. Por tanto, cada país debe poner en marcha lineamientos legislativos que exijan a sus ciudadanos mantener una relación armónica con la naturaleza. En caso contrario, han de ser penalizados.

Al respecto se tiene que las actividades como la explotación de los recursos naturales, deben estar regularizadas por disposiciones legales que limiten la sobreutilización de los recursos.

Por otra parte, se agrega que definitivamente una forma de contribuir con el ambiente es regularizando las acciones del hombre hacia la naturaleza. Porque de esta manera podrá detenerse el abuso que los seres humanos ejercemos en contra de los diferentes ecosistemas donde nos relacionamos.

Lo antes mencionado tiene por finalidad contribuir a mejorar la vida en el planeta, además garantizar el desarrollo y progreso ecológico de las diferentes especies.

Otra de las acciones que podrían llevarse a cabo para evitar el desequilibrio ecológico es poner en marcha la agricultura sustentable, como medida para recuperar los hábitats y ambientes que en la actualidad están degradándose.

Sintetizamos, debemos procurar que la vida en el planeta perdure para las futuras generaciones. En el siguiente video se presenta cómo evitar el desequilibrio ecológico.

Para concluir

Es preciso entender que como seres vivos que formamos parte del ecosistema planetario debemos aunar esfuerzos para que la naturaleza nos siga proporcionando el ambiente ideal para la vida presente y futura. Así que aunque parezca una frase trillada “cuidar es querer”. Te invitamos a opinar, recuerda que ello nos impulsa a seguir presentando temas de interés global.

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