¿Cómo pedir al Santo de los animales y protectores de la fauna?

Los animales tienen una relación estrecha con sus dueños quienes los tratan con amor y respeto, ya que son seres vivos que necesitan de nuestros cuidados y  cariño; así como también de la protección divina, es por ello que muchos los encomiendan al Santo de los animales.

Santos de los animales

 Santos de los Animales

El ser humano tiene una relación cercana con los animales, sobre todo con los domésticos, los cuales pasan a ser un miembro más de a familia. Es por esto que a los dueños de mascotas y a los amantes de los animales en general se apoyan en figuras religiosas, hombres que han llegado a la santidad y que tuvieron predilección por las criaturas del reino animal.

Estos son los llamados Santos de los animales, personajes que a través de sus obras de vida llevaron el amor de Dios a todas las criaturas sobre la Tierra. Muchos de estos Santos de los animales  han sido considerados como ejemplo del trato de amor y respeto que debe darle el hombre a todas las criaturas del Señor, pues ellos han llegado a ser representantes de la palabra de Dios y de su amor incondicional por todos los seres vivos.

Santo de los animales

A través de la historia han existido hombres y mujeres que han sido elevados a los altares por su comportamiento y buenas obras, siempre predicando y actuando de acuerdo a las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo.

A continuación te daremos una breve reseña de la vida y obras de cada uno de los más conocidos, para conocer como llegaron a ser considerados como los Santos de los animales.

San Francisco de Asís, Santo de los Animales

San Francisco de Asís es un Santo italiano que fue el fundador de la Orden de los Franciscanos, de las Hermanas Clarisas y de una tercera Orden seglar como parte de su acción pastoral para la iglesia Católica. A pesar de que provenía de una familia acaudalada, renunció a todo ello para abrazar una vida austera, donde pasaba sus días estudiando el evangelio.

Las constantes de la vida de este Santo de los animales eran la simplicidad, el amor al prójimo y la dedicación en cuerpo y alma a predicar con sus obras el amor de Dios hacia todas las criaturas.

San Francisco de Asís fue uno de los pocos Santos en los cuales han sido visibles los estigmas sagrados, los cuales son heridas que se presentan sorpresivamente en el cuerpo y que nos recuerdan la Pasión de Jesús.

A pesar de que ya al final de su vida, se aisló para estar más cerca del Señor, existen testigos que afirman que el propio Nazareno llegó a presentarse ante el rodeado por sus alas angelicales, y fue en este momento que le imprimió las señales de la crucifixión en sus manos, pies y costado.

San Francisco de Asís solía tener un trato respetuoso hacia todas los seres humanos, y también a los animales, pues los consideraba como criaturas especiales de Dios; es por ello que es conocido como el Santo de los animales.

San Francisco de Asís solía impartir entre sus doctrinas que uno de nuestros primeros deberes como personas e hijos de Dios, era no hacer daño a los animales, él creía firmemente que el ser humano debía considerar como una misión superior encomendada por nuestro Señor el dedicarse al servicio de los animales.

Existen muchas historias en las cuales se menciona el corazón bondadoso de San Francisco de Asís para con los animales, de hecho hay quienes afirman que acostumbraba a predicarles a los pájaros, y que mientras lo hacía bandadas de aves acudían a reunirse para escuchar.

En el libro llamado “Las florecillas” de San Francisco de Asís, se hace referencia a este hecho, indicando que en realidad las aves si lo escuchaban con atención.

“San Francisco alzó los ojos, y vio en los árboles una gran multitud de aves; y muy sorprendido, le dijo a sus compañeros: ‘Espérenme aquí, mientras voy a predicar a mis hermanas las pequeñas aves’ Entró en el campo, comenzó a predicar a los pájaros que estaban en el suelo, y de repente todos los que estaban en los árboles llegaron a su alrededor, y todos lo escucharon mientras San Francisco les predicaba, y no volaron hasta que los bendijo.”

Otra anécdota que se le atribuye a San Francisco de Asís es la de haber dominado de manera pacífica a un fiero lobo que estaba aterrorizando la zona de Gubbio, donde el estaba predicando.

Dándose cuenta de lo asustada que estaban los habitantes de la localidad, San Francisco decidió salir en busca del lobo, cuando lo encontró, notó que el animal estaba furioso.

En ese momento, estando frente a frente con la fiera, San Francisco rezó con fervor, hizo la señal de la cruz, se acercó al lobo y le habló como si este fuera una persona. Le ordenó directamente y con autoridad divina, pero con cariño de hermano, que en el nombre de Cristo, no le hiciera daño ni a él ni a ninguna persona.

En ese instante y por obra de Dios, el lobo bajó la cabeza en señal de obediencia y se arrastró lentamente hacia San Francisco, quien lo miraba con amor y le continuó hablado con compasión, le pidió que hiciera la paz con los lugareños porque así lo dejarían ir.

Santos de los animales

Al escuchar estas palabras, el lobo movió su cabeza en señal de que aceptaba las palabras del Santo, y moviendo la cola y los ojos cerró el trato con San Francisco. Antes de que se marchara el Santo le prometió al lobo que la gente del pueblo le daría alimento si le prometía que no volvería a hacerle daño a nadie.

Luego de esto San Francisco le dijo al lobo que necesitaba que guardara en juramento la promesa que acababa de hacer, para poder confiar el uno en el otro, a lo milagrosamente y por intervención divina,  el lobo levanto su pata derecha y se la dio en señal de lealtad. Durante todos los años de vida que tuvo el lobo cumplió es ese pueblo nunca rompió su juramento.

San Blas, Patrón de las criaturas Salvajes

San Blas fue un obispo de Sabaste en Armenia, médico de profesión y mártir cristiano. Este Santo católico es considerado el patrono de los animales salvajes. A pesar de haber nacido rico de cuna, dedicó su vida entera a la practica de los mandamientos religiosos y a la búsqueda de la riqueza espiritual.

Durante su servicio al Señor todavía eran tiempos en que el Imperio Romano perseguía a los que practicaran la fe Cristiana. Un día decidió ir a vivir a una cueva, pues debía obedecer el mandato del Señor, ya que este se lo había pedido a través de un mensaje. Descubre más en Ejemplos de Adaptaciones de Animales

Santos de los animales

Desde la cueva este Santo de los animales se dedicó a atender los animales salvajes que necesitaban atención médica, también curaba a las personas que llegaban hasta el con heridas para sanar; logrando algunas veces hacer curaciones milagrosas de enfermedades y lesiones.

Un día en plenos tiempos de persecución Romana, unos cazadores pasaron por la entrada de la cueva y lo detuvieron, llevándolo ante as autoridades, quienes lo apresaron de inmediato.

No contentos con su captura, querían que renegara de su Fe, lo cual nunca hizo a pesar de que fue torturado horriblemente, todo esto ocurrió bajo el mando del Emperador Licinio. Mientras estaba en prisión curo de sus enfermedades a algunos de los prisioneros, hasta que un día ordenaron que fuese decapitado.

San Roque, Santo de los perros

Es uno de los Santos de la iglesia católica, su nombre significa “fuerte como una roca”; en los tiempos de la peste en Europa, se dedico a atender a los que caían contagiados con este terrible mal. San Roque es considerado el patrón de los perros, ya que existe una anécdota en la que el mismo fue salvado por un perro, así que se le asocia con los pequeños animales.

A este célebre Santo se le atribuyen milagros en la sanación de los animales, especialmente los perros. Muchas personas han dado testimonio de que sus mascotas se han recuperado luego de haber rezado a este Santo de los animales.

San Roque viajaba y ayudaba a lo enfermos que se encontraban en su camino, lo hacía a través de la oración y la señal de la cruz. Su contacto con los enfermos de la peste terminó por contagiarlo, cuando lo supo se retiró al bosque a morir.

Sin embargo, Dios intervino y cambió su destino, cuando lo encontró un perro de cacería, el cual lamió las heridas de San Roque y este comenzó a sanar. El animal continuó haciendo esto hasta que sano completamente, en sus visitas también le llevaba pan para comer. San Roque decía que su Ángel de la Guarda lo había sanado a través del perro, luego de estar sano lo adoptó.

Cuando regresó a Francia, San Roque fue apresado, durante 5 años estuvo en la cárcel, donde compartió la Palabra de Dios con los demás presos, y su perro siempre estuvo a su lado. A este Santo se le ve siempre con atuendo de peregrino y su perro con un trozo de pan en la boca.

Santa Gertrudis,  Santa de los gatos

Santa Gertrudis de Nivelles vivió en Bélgica, entre los años 626 y 639; es considerada la Santa Patrona de todos los gatos. Esta Santa nació de una familia noble, con mucho dinero e influencias, padre era un político en la corte del Rey Dagoberto. Santa Gertrudis nació en una familia noble que vivió en la corte del rey Dagoberto en Bélgica. Su padre fue alcalde del palacio de Dagoberto.

Desde muy joven sintió el llamado de Dios, se convirtió en monja, pasó parte de su vida ayudando a construir nuevas iglesias y hospitales, encargándose de cuidar a las personas.

Además de atender las personas sin hogar cuidaba a los gatos que deambulaban alrededor del monasterio en busca de comida y cariño.

Dicen que a esta Santa le gustaba orar por las almas del purgatorio, y según tradiciones locales, a estos seres se les suele representar como ratones; es por esto que se le vincula desde siempre con gatos y ratones.

También afirman que esta Santa les hizo un milagro a unos marineros que pretendían cruzar el mar por un viaje de negocios. Durante el mismo quedaron atrapados en medio de una tormenta terrible, además se les presentó un enorme y feroz animal marino.

Los marineros rezaron con fervor a Dios para poder llegar a puerto y realizar las encomiendas de Santa Gertrudis, al instante la tormenta se calmó milagrosamente y la criatura desapareció en el mar. Encuentra más información en Animales de la Costa

San Marcos el Evangelista, Santo de los leones

San Marcos es parte de los apóstoles de Jesucristo que participó en la escritura de la Biblia. Se le considera un Santo de los animales muy milagroso y Santo patrón de los Leones. De San Marcos se cuenta una anécdota, que dice que cuando estaba caminando con su padre, se encontró con una pareja de leones hambrientos.

Cuando los fieros animales se dispusieron a atacarlos, San Marcos rezó una oración al Padre Celestial, pidiendo protección a nuestro Señor Jesucristo, ante lo cual, los leones cayeron a sus pies. Encuentra más información en Tigre de Bengala en peligro de extinción

Luego de viajar a Egipto, se convirtió en el primer obispo de Alejandría. Fue víctima de las persecuciones de a los primeros Cristianos, en el año 68 D.C. lo encarcelaron hasta su muerte; en cautiverio tuvo visiones angelicales y antes de morir pudo escuchar de nuevo a su maestro Jesús.

San Martín Caballero, Santo de los caballos

San Martín Caballero o San Martín de Tours es otro venerado Santo de los animales, especialmente de los nobles y hermosos caballos. Desde pequeño se convirtió al Cristianismo, pero también perseguido por sus creencia y por practicar el Santo evangelio, siempre se mantuvo firme en sus convicciones.

San Martín Caballero vivió entre los años 316 al 397 en Italia y Francia. Se le considera el patrón de los jinetes, soldados, los mendigos y la gente muy pobre, pero también de los que se dedican a ayudarlos.

De San Martín Caballero se dice que tuvo visiones proféticas, y que curaba a los enfermos milagrosamente, como por ejemplo a un leproso que sanó dándole un beso en la mejilla; también logró hacer resucitar personas orando por ellas en el nombre de Dios. Uno de sus milagros más célebres es el que sucedió cuando él era soldado en el ejército en Galia, Italia.

Cabalgando por un bosque se encontró a un mendigo, como no tenía dinero para darle cortó la mitad de su capa y se la dio al pobre hombre para que se protegiera del frío, luego tuvo una visión milagrosa de lo ocurrido interpretándolo como una señal divina.

San Martín pasó su vida tratando de convertir a los paganos y haciendo milagros que demostraran el poder de Dios. Como cuando oró y desvío la caída de un gran árbol que de otro modo le habría quitado la vida.

Otro milagro fue cuando un Ángel del Señor lo ayudó a convencer al emperador de que liberara a un preso condenado a muerte, el Ángel se le presentó al Emperador anunciando a Martín y haciendo la petición de su parte, por lo cual el preso fue liberado de inmediato.

Deja un comentario